Sacándole el mayor provecho a tu Crisol

En ocasiones, que un crisol se desempeñe de forma excelente y otro que no cumpla con los mínimos estándares establecidos no tiene nada que ver con el crisol mismo. Más bien tiene que ver con la manera en que el crisol es manejado, operado o cuidado en las instalaciones de trabajo. Por ejemplo, si unos crisoles duran mucho tiempo en operación mientras que otros idénticos fallan después de un par de coladas, esas fallas prematuras son causadas por las condiciones de operación en el proceso. Si se siguen ciertos procedimientos básicos de operación se evitarán daños prematuros en los crisoles.

A continuación una lista con los 10 mejores tips para cuidar el crisol y alargar su vida útil.

  • Selecciona el crisol adecuado al proceso y operaciones.
  • Revisa el crisol al recibirlo para detectar posibles daños y grietas.
  • Asegúrate de guardarlo y manejarlo de forma adecuada.
  • Instalar el crisol de acuerdo a las instrucciones del fabricante.
  • Evitar el choque térmico con el pre-calentamiento adecuado.
  • Jamás excedas el límite máximo de temperatura  especificado para el crisol ni dejes que el metal se enfríe adentro del mismo.
  • Evita daños físicos al crisol haciendo la carga de manera correcta y con cuidado.
  • Protégelo del daño químico minimizando el uso del flux y añadiéndolo solo después que el metal se ha fundido totalmente.
  • Evita la oxidación del crisol asegurando que los quemadores y sellos operan adecuadamente.
  • Controla la acumulación de escoria haciendo limpieza regularmente.
  • Lleva un registro detallado del uso del crisol, revísalo constantemente y reemplázalo al dañarse o desgastarse.

 

Captura de pantalla 2015-07-22 a las 10.16.10

Contáctanos
Recargar